miércoles, 20 de mayo de 2015

21 de mayo e Infancia

Como el primer 21 de mayo del segundo mandato de la presidenta Bachelet no existió ningún anuncio concreto, es fácil que se pueda sostener: “se cumplió”. Los anuncios giraban en torno a avanzar en el proceso de reformas, avanzar en estudios, etc.

Transcurrido 1 año y dos meses de gobierno no se ha presentado ningún proyecto de ley sobre defensor del niño, ni ley de garantía de derechos (como se llama ahora a la ley de protección de derechos), ni reforma a la ley penal adolescente; no se ha aumentado la subvención para residencias y hogares, no existe política de infraestructura para centros de protección, no se ha dado suma urgencia a la reforma de la Ley de adopción que sigue en la Comisión de Familia de la Cámara Baja, ni se ha tomado decisión sobre el destino del proyecto de reforma del Sename (que estaba tramitándose y que, entiendo, se ha congelado).
El único avance lo marca la ratificación del Congreso al Tercer Protocolo Facultativo de la Convención Internacional sobre los Derechos del Niño, firmado por el anterior gobierno y enviado a su ratificación por el actual.

Se han realizado numerosos estudios. Algunos por el Ministerio de Justicia, otros por el Consejo Nacional de Infancia y otros por Unicef. Ninguno de ellos se ha hecho público. En un reciente seminario –de sorprendente escasa difusión- la secretaria ejecutiva del Consejo Nacional de Infancia anunció que el proyecto de ley de garantía de derechos ingresaría a trámite parlamentario en agosto. Ese plazo limita drásticamente la participación ciudadana sobre este proyecto e incluso, no deja suficiente espacio para realizar un proceso de consulta indígena, que conforme al Convenio 169, resulta necesario.  Se sobreentiende que existe un anteproyecto, elaborado por un prestigioso experto nacional, pero que aún no ha sido hecho público ni discutido con las ONG’s y actores relevantes, Es bueno recordar que un grupo de ONG's entregaron al ex presidente Piñera un anteproyecto de ley de protección de derechos. 

La participación infantil en estas materias ha seguido un tortuoso camino. Mientras por un lado (Consejo Nacional de Infancia) se llevó a cabo un interesante proceso de consulta, por otro (Sename) se puso abrupto fin a la institucionalidad que mediaba esa participación de modo permanente, que eran los Programas de Prevención Comunitaria (PPC).


De este modo, los anuncios de mañana, en el actual contexto político, no dejan mucho espacio a la imaginación ni la esperanza. Puede que ingresen incluso proyectos de ley en el actual gobierno, pero no cuenten con la prioridad necesaria para ser tramitados, dado el caudal de discusión legislativa existente.