martes, 27 de mayo de 2014

Bancada de la infancia, en el Senado

La senadora Carolina Goic en esta columna informa de la conformación de una bancada por la infancia integrada por senadores de distintos partidos. En principio es una  buena noticia. Todo lo que contribuya a visibilizar, dar voz, abrir espacios en pos de los temas de infancia desde un enfoque de derechos es digno de aplauso. Estará integrada, además de la senadora Goic, por Patricio Walker, Jaime Quintana, Juan Pablo Letelier, Lily Pérez, Jaime Orpis y Francisco Chahuán.
El riesgo es, claro, la banalización de esta instancia en actividades intrascendentes, sin impacto legislativo y con el norte sólo en el posicionamiento de sus actores en los medios.
Sería interesante, para apreciar el valor de la iniciativa, que diesen a conocer un mínimo marco de trabajo que nos permita a los ciudadanos sopesar en qué dirección irán estos esfuerzos. 

"Hace algunos días un grupo de senadores y senadoras de distintas bancadas asumimos un compromiso con los niños, niñas y adolescentes de Chile, crear una Bancada de la Infancia. Buscamos con esto, entre otros aspectos, promover el desarrollo de una agenda legislativa que permita concretar la promulgación de la Ley de Protección Integral de los Derechos de la Niñez y la Adolescencia en Chile, y a su vez difundir y articular una agenda pro niñez al interior del poder legislativo en estrecha colaboración con el poder ejecutivo.
Varios de los que integramos esta Bancada hemos presentado distintas iniciativas que buscan proteger a nuestros niños y niñas de los abusos y garantizar sus derechos; lo hacemos en algunos casos, cumpliendo un compromiso que hicimos explícito en campaña, pero lo más importante es el imperativo ético que nos impone una agenda que sin justificación ha sido postergada. No sólo la ley de protección está pendiente, la creación del Defensor del Niño, las modificaciones a la actual institucionalidad del Servicio Nacional de Menores, la realidad de muchos niños y niñas institucionalizados que no pueden seguir esperando.
Presentamos esta iniciativa transversal en conjunto con los diputados y diputadas que se han comprometido en este tema, porque aquí necesitamos del máximo de coordinación y voluntades en el ámbito legislativo, pero también lo hicimos poniendo al centro la voz de los niños y niñas, poniendo al centro su participación. Ellos, con sus palabras y con una fuerza y claridad que impresionan, nos sintetizaron los resultados de la consulta nacional.  Esta se efectuó a través de 34 talleres, desarrollado en diez regiones de nuestro país, en donde tomaron parte un millar de adolescentes que reflexionaron sobre el futuro y su mirada hacia el año 2030 en Chile, y el rol y las tareas que debería el Estado realizar para alcanzar las metas planteadas.
A través de sus reflexiones, sueños, anhelos,  ellos nos dicen que “En el año 2030 quieren que los niños, niñas y adolescentes del mundo tengan los mismos derechos que los adultos”, como a su vez que “En el 2030 sean respetados y escuchados en todo el mundo, que tengan una mayor participación en la sociedad y que así se les escuche y respete mucho más que ahora”.  

Pero van más allá, también se involucran en temas contingentes, y piden que el Estado de Chile les entregue una “Educación gratuita y de Calidad” y junto con ello que “Tengan mayor acceso a la información para poder darse a entender con argumentos válidos y aceptados por los más ligados a la política” .

La conformación de una “Bancada de la Infancia” en el Senado, la hacemos basada en la ratificación por nuestro país, el 14 de Agosto de 1990, de la Convención sobre los Derechos del Niño (CDN), promulgada como ley de la República y poseedora de rango constitucional, por lo que el Estado de Chile se compromete con el cumplimiento, respeto y garantía de los derechos humanos que allí se consagran.  Nuestro desafío en este marco, junto a una infancia que está vigilante, quiere participar y ser efectivamente sujeto de derecho, es dar pasos concretos en los compromisos pendientes."