viernes, 6 de mayo de 2011

Victimización secundaria de menores

Ramón Suárez González
Presidente
Alejandro Espinoza Bustos
Director
Fundación Amparo y Justicia

"En los últimos meses, los delitos sexuales contra menores de edad han causado gran conmoción en la población. Preocupante resulta la extensión y gravedad del problema, pues durante 2010 se efectuaron cerca de 12 mil denuncias por delitos sexuales contra menores. Estudios internacionales concluyen que las denuncias no superan el 20% de los ilícitos cometidos; es decir, en nuestro país se sumarían aproximadamente 48 mil niños abusados anualmente, cuyos casos no llegan a la justicia, y, por tanto, quedan en la impunidad, dificultando a la víctima el proceso reparador que la sanción del delito conlleva implícita, así como el efecto disuasivo que conlleva la persecución penal respecto de los delincuentes.

Este desalentador panorama se debe en gran parte a que las víctimas son reacias a denunciar, por temor a sufrir "victimización secundaria", que se produce durante el proceso investigativo y judicial, debido a prácticas abiertamente atentatorias contra los derechos y dignidad de las víctimas. Factor relevante en dicho fenómeno es el alto número de entrevistas a que son sometidos los menores durante el proceso, muchas veces en condiciones inadecuadas, por profesionales sin capacitación y con metodologías que requieren validación técnica. Una encuesta realizada por la Fundación Amparo y Justicia, Mide UC y el Ministerio Público concluyó que los menores víctimas de delitos sexuales pueden llegar a ser entrevistados hasta siete veces durante el proceso. El mismo estudio revela el grado de insatisfacción de las víctimas con el sistema investigativo y judicial.

De ahí la importancia de efectuar cambios legislativos para enfrentar este problema, como el reciente proyecto de ley presentado por un grupo de parlamentarios destinado a establecer un sistema de entrevista única al menor de edad, que recoja su declaración testimonial tan pronto como sea posible, tras la recepción de la denuncia. Esta entrevista debe ser videograbada y conducida por un profesional capacitado, para que luego el video pueda ser usado en las diferentes etapas del proceso, sin necesidad de que el niño o adolescente vuelva a relatar la experiencia traumática del abuso durante la investigación o en el juicio mismo.
Esta iniciativa concuerda con las recomendaciones de la mesa interinstitucional del 2008 y 2009, en la cual participaron los ministerios de Justicia y Salud, el Ministerio Público, miembros de Poder Judicial, Defensoría Penal Pública, Sename, Carabineros de Chile, Policía de Investigaciones, Servicio Médico Legal, universidades del país y Fundación Amparo y Justicia.

Hoy existe prácticamente unanimidad respecto de los beneficios de este sistema: disminuye la victimización secundaria de los niños abusados sexualmente, respetando así sus derechos y garantizando su interés superior, y la videograbación temprana de su declaración testimonial permite obtener pruebas válidas, confiables, sin contaminación y de mejor calidad, que ayudan a establecer la verdad. Este último factor es particularmente importante, ya que evita que el niño sea influido por los adultos mientras dura el proceso judicial.

Dada la magnitud y gravedad de este problema, que afecta a un número importante de niños y niñas víctimas de agresiones sexuales, urge un esfuerzo de nuestros legisladores para acelerar y tramitar estas reformas legales, necesarias para impedir la victimización secundaria. Por su parte, el Ministerio Público, las policías, servicios médicos y todos los actores involucrados deben procurar consensuar protocolos de acción frente a las víctimas menores, únicos y estandarizados para todo el país, que se apliquen de manera efectiva y rigurosa, y no queden en letra muerta.

La Fundación Amparo y Justicia, junto al Ministerio del Interior y el Ministerio Público, realizará en agosto el III Seminario Internacional sobre Agresiones Sexuales Infantiles, en el que expondrán los principales especialistas del mundo en la materia, y se congregará en un mismo evento a fiscales, defensores, jueces, policías, académicos y profesionales de la salud. Creemos que esta instancia será una oportunidad para conocer las metodologías y experiencias más avanzadas del mundo en estos ilícitos, y permitirá consensuar un modelo que destierre la victimización secundaria y establezca las condiciones para amparar y proteger adecuadamente a los niños y niñas víctimas de estos crímenes.