martes, 30 de noviembre de 2010

Presentación director ejecutivo de Fundación Vida Compartida Don Bosco, Sergio Mercado, en el Décimo Tercer Espacio Abierto del Sename

Sergio Mercado, director de Vida Compartida, precisó hay que ofrecer alternativas atractivas a un grupo que encontró en la calle el cariño y la identidad que no les ofreció el hogar.

El director ejecutivo de la Fundación Vida Compartida Don Bosco, Sergio Mercado, sostuvo que, entre otros factores, resulta muy difícil que los niños y adolescentes en situación de calle abandonen este espacio porque en él “encuentran pseudo familias, libertad, diversión, anonimato, redes con relaciones profundas. Además, tienen mapeada la ciudad y saben dónde ducharse, dónde machetear, dónde dormir, dónde robar”.
Mercado agregó que se trata de niños y jóvenes con vínculos familiares debilitados que dependen de sus propios esfuerzos para sobrevivir y que, por eso, en ocasiones roban y, en otras, son explotados sexualmente.

Las apreciaciones las realizó en el Décimo Tercer Espacio Abierto del Sename destinado en esta oportunidad a “La intervención con adolescentes en situación de calle”, la experiencia de la Fundación Vida Compartida Don Bosco. Esta entidad tiene 12 años de trabajo con infancia y desde 2005 forma parte de la red de organismos colaboradores del Sename.

En la oportunidad, Mercado sostuvo que el niño llega a vivir en la calle porque es un espacio donde busca un mejor futuro que el que tenía en su casa. “La calle es un espacio de socialización y construcción de identidad en el que busca satisfacer la necesidad de cariño. Estas condiciones generan arraigo y les agudizan la percepción de los estados emocionales”, agregó .

A juicio del expositor, para poder ofertar un modelo de tratamiento a los niños y adolescentes que han hecho de la calle su espacio vital primero se debe tratar de entender la calle y promover ofertas atractivas para que quieran salir de esa situación. “Los programas deben escucharlos y ofrecerles respuestas para dejar la calle, lo que debe ser de manera gradual”, precisó.

Francisco Estrada, presente en la jornada estuvo de acuerdo en que se debe adecuar la metodología de trabajo a la realidad que viven los niños y adolescentes en situación de calle. Dijo también que “debemos levantar una propuesta mediática interesante para dar a conocer esta grave problemática”.

El año 2007, el Sename incorporó una línea programática destinada a la atención de niños y niñas vulnerados en sus derechos en situación de calle, dentro del proceso de licitaciones y del marco de la Ley de Subvenciones. Actualmente existen 6 proyectos de este tipo en la Región Metropolitana, con 320 plazas.

Las instituciones que ejecutan estos proyectos son la Corporación Serpaj, la Fundación Vida Compartida Don Bosco y la Corporación Asociación Pro Derechos del niño (Prodeni).