lunes, 8 de septiembre de 2008

Mejoras en gestión en Juzgado de Familia de Rancagua

Ximena Pérez, periodista de El Mercurio que ha cubierto el tema de la justicia de familia, junto a su colega Julio Jerez, ofrecen hoy esta nota sobre las mejoras en gestión en el juzgado de Rancagua. 

Es un indudable aporte que el artículo proporcione cifras, pero lamentablemente, dados los niveles de opacidad del sistema judicial, no hay con que comparar esos guarismos de modo de poder afirmar que estamos avanzando.
Por lo demás, llama la atención que la infomación entregada por el tribunal es simplemente copiada acríticamente sin ofrecer una mirada académica o experta acerca de estas medidas. 

Por ejemplo, de la primera lectura, me llama la atención que se informe como buena medida que las consejeras técnicas entrevisten el sábado (y domingo, dicen fin de semana sin mayor precisón). Habría que ver si eso es suficiente para satisfacer la demanda o si en verdad lo que el juzgado está haciendo es dificultar el acceso a la consejera técnica.

Nada se dice sobre el rol que juegan en ese tribunal estas funcionarias (también hay varones, por cierto, pero creo que son minoritarios).

Otro aspecto lamentable de la nota es la carencia de observación directa de la periodista de audiencias. Como se sabe, uno de los grandes problemas del sistema de familia radica en la forma en que han entendido la reserva (que en la ley es una excepción al principio de publicidad) que en la práctica, ha significado puertas cerradas en el 100% de los casos, con la consiguiente opacidad y falta de control ciudadano respecto de lo que sucede en las audiencias.
Una buena cosa sería que la periodista que está siguiendo el tema, pueda tener amplio acceso y ver qué pasa: observar la calidad de la conducción de la audiencia, ver cómo se entienden el derecho del niño a ser oído y el principio del interés superior, cuánto tiempo se dedica a los juicios de alimentos y qué se debate en éstos, con qué criterios se objetan informes técnicos por parte de la consejera técnica, cómo es la atención en el mesón de público, entre otras cuestiones. 
Va la nota:

"El martes pasado la Corte Suprema anunció una serie de medidas que serán implementadas desde el 15 de este mes para mejorar la gestión de los cuatro juzgados de Familia de Santiago.

Sólo 87 kilómetros al sur, en Rancagua, se adelantaron y realizaron su propia reforma, con muy buenos resultados.

De los 6 meses que debían esperar sus usuarios hasta abril de este año para asistir a una audiencia con el juez, hoy ese plazo se redujo a un máximo de 66 días. ¿Cómo lo hicieron? La administradora del tribunal de Familia de Rancagua, Marcela Muñoz, revela la fórmula.

En mayo pasado abrieron dos nuevas salas, con lo cual sus ocho magistrados dirigen audiencias diariamente. Antes, dos de ellos estaban dedicados a firmar y despachar resoluciones.

Además, no puede haber más de dos jueces ausentes. Muñoz agrega que "no es excusa que un juez no esté para no resolver una causa". En ese caso, las audiencias programadas en su sala deben pasar a otra que esté operativa.

Todo caso de violencia o donde se requieran medidas de protección urgentes se resuelve el mismo día, en una audiencia no programada.

Otro cambio introducido fue agendar las entrevistas con las consejeras técnicas para los sábados, evitando que en los días de semana los usuarios tuvieran que esperar que éstas se desocuparan de las audiencias programadas, donde asesoran a los jueces.

Mantener un bajo stock de causas fue una de las prioridades en el juzgado. "Los jueces empezaron a trabajar por objetivos", afirma su administradora, quien precisa que se fijaron como meta que si ingresaban mil causas mensualmente, un número igual o superior fueran resueltas en ese mismo periodo. Para medirlo, decidieron realizar continuamente informes que evidenciaron una reducción de alrededor de un 10% en el stock.

También se realizan reuniones periódicas entre los jueces para estandarizar procedimientos, se mejoró el control, tramitación y seguimiento de causas, y se planificaron capacitaciones periódicas en herramientas tecnológicas para el personal.

A los usuarios se les insta a consultar el estado de sus causas a través del computador, para no aumentar innecesariamente el número de consultas en el mesón de atención a público.

Otro aspecto en el que se puso énfasis, según explica Marcela Muñoz, fue en acercar la administración al público, preocupándose de sus necesidades y aplicando "planes de contingencia" en caso de atochamiento o en situaciones especiales.

La opinión de los usuarios

PATRICIA DROGUETT

Tramita su divorcio desde 2007, con apoyo de la Corporación de Asistencia Judicial de Rancagua. Ha concurrido a tres audiencias desde el inicio del proceso y considera que la espera para la atención es la normal para cualquier trámite.

JOSÉ NAVARRO

Se presentó al juzgado para regular las visitas a su hijo. No ha tenido problemas en el trámite que inició hace dos meses. "Hay buena orientación y todo ha salido a favor. Estaba citado a las 13:00 horas y me atendieron a las 13:15".

MARCELO FIGUEROA

Según el abogado especialista en divorcios, "la justicia de familia empezó de una sola vez y eso produjo un colapso, pero con las políticas de administración aplicadas, de la mano del criterio de juezas y jueces, se agilizó todo el proceso".

LORETO CALDERÓN

Tiene una percepción distinta y considera muy lento el trabajo del tribunal. Sus distintas causas no han llegado a buen puerto, pese a estar en trámite desde septiembre de 2007. Su última audiencia fue aplazada para diciembre.

Los números del principal tribunal de la Sexta Región

* Hasta abril agendaban audiencias a 6 meses plazo; desde mayo lo hacen a un máximo de 66 días.

* De cuatro horas de espera para ser atendido en la ventanilla pasaron a una espera de menos de una hora.

* El flujo de público diario del tribunal es en promedio de 500 personas, mucho mayor a juzgados de Familia como el de Puerto Varas, donde el promedio es de 60 personas, o La Ligua, donde es de 45.

* Mensualmente, en las ocho salas del tribunal de Familia de Rancagua se programan alrededor de 1.800 audiencias.

* Cada fin de semana, tres consejeras técnicas se dedican exclusivamente a atender a alrededor de 23 usuarios.

* La jurisdicción del Juzgado de Familia de Rancagua abarca una población total de 324.831 personas, distribuidas en 9 comunas: Rancagua, Graneros, San Francisco de Mostazal, Codegua, Machalí, Coltauco, Doñihue, Coínco y Olivar."