jueves, 25 de octubre de 2012

Discriminación en el cuidado de los hijos. Columna del profesor Mauricio Tapia

El profesor Mauricio Tapia escribe hoy en La Tercera criticando el estado actual del proyecto de ley. Comparto totalmente sus planteamientos.

"El derecho de las familias se ha modificado lenta pero radicalmente en Chile. Conforme a la transformación de las costumbres, los cambios han estado inspirados en la necesidad de introducir más igualdad, autonomía y protección.
No obstante, varias deudas subsisten, como dan cuenta las discusiones recientes sobre la apertura del matrimonio a las parejas homosexuales, la restitución de la plena igualdad de la mujer casada en sociedad conyugal y la eliminación de la discriminación contra el padre en el cuidado de los hijos.
Esta última regla, contenida en el artículo 225 del Código Civil, atribuye legalmente, luego de la separación, la custodia de todos los hijos (sin importar su edad) a la madre. La única justificación que se esgrime a favor de esta regla es que -supuestamente- disminuiría la “litigiosidad”. No obstante, la justificación es falaz, y la regla es contraria al interés del hijo, inconstitucional y envuelve un prejuicio contra la mujer.
Es falaz, porque lo usual es que esta disputa se plantee precisamente en el marco de un juicio de divorcio, donde debe acordarse por los padres, o decidirse por el juez, el cuidado personal de los hijos. Los Tribunales de Familia fueron creados para resolver estos asuntos y, por ello, el argumento parece estar movido por una infundada desconfianza en los jueces, como lamentablemente está ocurriendo en varios ámbitos.
La regla es también contraria al interés superior del hijo, porque si bien con frecuencia puede ser conveniente que los niños (particularmente los lactantes) residan con la madre, ello no ocurre en todos los casos. La regla permite, por el contrario, que las madres sientan a los hijos como “de su propiedad”, lo que reduce la posibilidad de acuerdos que beneficien una repartición equitativa de los derechos y deberes entre los padres y la presencia de ambos en su crianza.
La regla es, además, inconstitucional, pues no resiste ningún análisis desde la perspectiva del principio de igualdad, presentándose como una discriminación arbitraria contra el padre.
Por último, fundada en una supuesta “aptitud natural” de la mujer para cuidar a los hijos, materializa una concepción prejuiciada y estereotipada de ésta, que no se condice con la creciente repartición equitativa entre el hombre y la mujer, de las labores de cuidado de los hijos y del hogar común, por una parte, y en la obtención de recursos y en el desarrollo profesional, por otra.
En un momento en que se percibe una intensa y urgente demanda por igualdad en el país, sorprende que el proyecto de ley que modifica esta materia (actualmente en segundo trámite constitucional en el Senado) confirme esta regla discriminatoria. Tan inexplicable como aquello es que este proyecto ni siquiera permita al padre solicitar al juez el otorgamiento de un régimen compartido de cuidado personal, que en muchas situaciones podría lograr, en beneficio de los hijos, un sistema que asegure un tratamiento más equitativo entre los padres y la presencia de ambos en su crianza y educación.
Es de esperar que este proyecto de ley sea corregido. Difícilmente los ciudadanos entenderán cómo, en un momento como el actual, el Congreso decide confirmar una regla que perjudica a los hijos, discrimina al padre y envuelve una concepción prejuiciada de la mujer."
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Aprovecho de dejar acá el Boletín de Indicaciones, de julio de este año, que es lo último que el sistema de información legislativa del Congreso tiene.
Boletin Indicaciones Julio 2012